Una serie de reacciones tuvo hoy la aprobación a la reforma a la Educación Superior votada ayer en la sala de la Cámara de Diputados, donde se apoyó a la normativa en general, por lo que ahora pasará a su discusión en particular en la comisión de Educación.

Garantizar una educación superior gratuita, poner fin al Crédito con Aval del Estado (CAE) y transformarlo en otro mecanismo para garantizar que todos puedan seguir con su educación, fue parte de lo destacado por la ministra del ramo, Adriana Delpiano.

Hoy, la presidenta Michelle Bachelet agradeció a los parlamentarios diciendo que «quiero agradecer sinceramente a todos los diputados que concurrieron con su voto a consolidar la institucionalidad para que la educación sea un bien social y no uno de consumo».

La Mandataria agregó que «es un camino que toca avanzar, que no podemos desandar porque es un camino de justicia y desarrollo. Queremos que éste sea un derecho social garantizado, y no dependa de la ley de presupuesto, sino por una ley de la República».

Pese a la alegría oficialista, los estudiantes de distintas universidades de Santiago se manifestaron en las sedes de los Partidos Socialista y del Partido por la Democracia, donde ingresaron para gritar consignas contra los parlamentarios, asegurando que sus demandas «no están siendo escuchadas».

Según Carolina Figueroa, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Diego Portales (Fedep), «esta reforma tiene intereses detrás y no es la del movimiento estudiantil. Nosotros pedimos el fortalecimiento a la educación publica, poner fin al CAE, tener gratuidad universidad y penalizar el lucro».